lunes, 25 de enero de 2016

No, gracias


Reproduzco la carta de D. Andrés Sus Mayayo, publicada en XL Semanal el 10 de enero de 2016, que me ha recordado a entradas anteriores de esta bitácora como «La honradez de los españoles» «Corrupción institucionalizada» o «Un país de chiste».

La semana pasada fui a hacerle la revisión al coche y, mientras esperaba para pagar, escuché la conversación entre el cliente que estaba delante de mí y la chica del mostrador. Los dos criticaban con vehemencia la corrupción de nuestros políticos, hablaban de cuánto nos robaban los unos o los otros, de cómo vivían al margen de la realidad y de cómo habría que meterlos a todos en la cárcel. Proferían insultos a diestro y siniestro, escupían palabras como «guillotina», «gentuza» o «sinvergüenzas» y, según lo hacían, se preguntaban por qué teníamos semejante clase política, qué habíamos hecho para merecerlo y cuándo tendríamos por fin políticos limpios que estuvieran a la altura, como en otros países de nuestro entorno. Su indignación crecía cuando hablaban de los recortes, de la Sanidad, de la Educación y de las pensiones, y no entendían cómo se podía despilfarrar y robar tanto dinero que era de todos. Fue entonces cuando la chica le preguntó al cliente si quería factura, a lo que este contestó con toda naturalidad: «No, gracias». Ella asintió y sonrió con complicidad.