viernes, 31 de agosto de 2012

Pero no pasa nada

Reproduzco aquí la juiciosa carta de D. Adrián García Gutiérrez, publicada en XL Semanal el 8 de abril de 2012, cuyos argumentos encuentro relacionados con la reciente publicación en Diario de Burgos de la petición a favor de la mejora del cuidado del parque de El Parral en Burgos. Como es habitual en España (perdón, "la roja"), a todos se nos llena la boca cuando hablamos de «nuestros derechos», pero rara vez nos acordamos de nuestras responsabilidades y obligaciones como ciudadanos.


Atardece en León. Parece ser un jueves más, pero no. Te conectas al Tuenti y sabes que no va a estar ninguno de tus amigos. Todos, absolutamente todos, van a estar allí. Ya te lo han advertido. Sus miradas de extrañeza cuando escuchaban que no irías te lo decían todo. Es el día de la Espicha de Industriales. El evento del año, bien conocido por toda la ciudad. Espicha, para los que no son autóctonos, es otra manera de decir macrobotellón universitario. Eso sí, cuenta con el consentimiento de todos, que prefieren callar, no se vaya a revolver la fiera. Y a la mañana siguiente habrá que llamar a barrenderos extras para que se ocupen de limpiar los destrozos. Pero no pasa nada. Nunca pasa nada. Esto, al fin y al cabo, es normal. Perfectamente normal. Ir a emborracharse a la universidad. Luego pretendemos defender la educación pública y diversos derechos sociales. Pero nos faltan armas. Nos faltan valores. Y supongo que la batalla está perdida. Por eso escribo esto, para vaciar la conciencia, igual que el que tira de la cadena del váter. Todo, ya, sigue su curso. Inamovible.

jueves, 30 de agosto de 2012

Arquitectos e ingenieros por la verdad sobre el 11S


La organización Arquitectos e ingenieros por la verdad sobre el 11S es un grupo en rápido crecimiento de más de 400 profesionales de la arquitectura y la ingeniería. Están reexaminando los derrumbes de tres rascacielos del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001. Los últimos años han sido testigos de la aparición de cada vez más evidencias científicas de que los derrumbes de las Torres Gemelas y el Edificio 7 del World Trade Center no quedaron suficientemente explicados por las teorías oficiales esbozadas por los informes de la FEMA (Federal Emergency Management Agency, o agencia federal para el manejo de emergencias) del 2002 y del NIST (National Institute of Standards and Technology, o instituto nacional de estándares y tecnología) del 2005. Los Arquitectos e ingenieros por la verdad sobre el 11S exigen una nueva investigación por parte del Congreso, completamente financiada, impecable y con poderes de citación.


Presentan las pruebas en su página de internet y en presentaciones multimedia en directo por todo el país. La mayoría de los arquitectos e ingenieros que han visto dichas presentaciones se han unido a la solicitud de AE911TRUTH de una nueva investigación del Congreso.


Lo que demuestran las pruebas.
Cada torre gemela del World Trade Center emitió sonidos de explosiones mucho antes de que comenzaran los derrumbamientos. Este hecho apareció en los informes de más de cien transmisores de las grabaciones del departamento de policía de Nueva York, publicadas con el título de «Oral histories» una vez superada la resistencia del ayuntamiento de Nueva York, que no cedió hasta que se vio forzado por la demanda del New York Times basada en la FOIA (Freedom of Information Act, o Ley por la libertad de la información). También se registraron varios informes de «destellos de luz» semejantes a cargas de demolición. Varias secuencias grabadas revelan la sorprendente simetría, la explosividad y la rapidez de la destrucción de las Torres Gemelas, que se diferenció de la «clásica» demolición controlada del WTC 7 por su extremada explosividad.


Cada zona de escombros contenía toneladas de metal fundido «fluyendo como lava» en los cimientos, tal como atestiguó Leslie Robertson, ingeniero de estructuras del World Trade Center, así como muchos otros contratistas y responsables de primeros auxilios. Los científicos han determinado de manera concluyente que se utilizó «termita», un incendiario de alta tecnología. Se encontraron sus rastros químicos en el acero y en el polvo. Cada derrumbamiento presentó gruesas nubes de polvo que se hinchaban de manera piroclástica y se expandían rápidamente hasta alcanzar más de diez veces el tamaño de los edificios, así como restos de detonaciones y eyecciones explosivas de materiales de construcción pulverizados, las cuales pueden verse claramente en los vídeos. La hipótesis es que las Torres Gemelas cayeron como si fueran tortitas unas encima de las otras; sin embargo, no se formó ninguna pila con los pisos en la parte de abajo, sino que todo voló en pedazos hacia fuera de la huella de los edificios en un radio de casi 400 metros. En la zona de los escombros faltaban 90 000 toneladas de hormigón, tablones de metal y bastidores de suelo.

El edificio 7 del World Trade Center se derrumba en 6,5 segundos.

Lo más perjudicial para la historia oficial fue el edificio 7 del World Trade Center, una torre de 47 pisos que no fue alcanzada por ninguno de los aviones pero que, sin embargo, fue el tercer rascacielos con estructura de acero en derrumbarse de manera simétrica y casi en caída libre el 11 de septiembre, exactamente igual que una demolición controlada con explosivos. Este edificio se desplomó formando una perfecta pila compacta, presentando las características clásicas de una demolición controlada:
- Rápido comienzo del derrumbamiento.
- Sonidos de explosiones en la planta baja (un segundo antes de derrumbarse).
- Derrumbamiento simétrico localizando en la zona de mayor resistencia, casi a velocidad de caída libre (es decir, que las columnas no ofrecieron resistencia alguna, por lo que tuvieron que haber sido «eliminadas»).
- Derrumbamiento sobre su propia huella, quedando el armazón de acero para su desguace y retirada.
- Enorme volumen de nubes de polvo que se hinchaban de manera piroclástica.
- Toneladas de metal fundido encontradas en los cimientos por los trabajadores.
- Huella química de «termita», un incendiario de alta tecnología, encontrado en las muestras de polvo y escombros.
- Rápidas oxidación y fundición intergranular encontrada (por parte de FEMA) en las muestras de acero estructural.
- Corroboración de expertos profesionales de demoliciones controladas.
- Conocimiento previo del derrumbamiento por parte de los primeros auxilios, los medios de comunicación, los departamentos de policía y federal de Nueva York, etc.


Pueden examinarse estas pruebas y muchos más datos en la página http://ae911truth.org/

miércoles, 22 de agosto de 2012

Resumen (tardío) de los cien primeros días de gobierno de Rajoy


«En cuanto haya un Gobierno del que la gente diga: me puedo fiar, comenzará la inversión y la recuperación.» (Mariano Rajoy, 9 de noviembre de 2011).


Es evidente pues que este Gobierno no es de fiar, puesto que: Tras un crecimiento del 0,7 % en 2011 con el anterior Gobierno, España ha vuelto a entrar en recesión (perdón, que ahora lo que se lleva es el eufemismo «crecimiento negativo», aunque ronde el 2 %).


La prima de riesgo está por las nubes (463 puntos a día de hoy, tras llegar a unos astronómicos 632 el pasado 23 de julio, con la complacencia de la cadena del torito de Wall Street, que cuando llegó a 180 con el anterior Gobierno la calificó de «insostenible» pero ahora le parece genial que sea más del doble).


La confianza de los consumidores está por los suelos y el desempleo ha subido hasta el 24,4 %, casi tres puntos más que en 2011, pese a haber administrado la panacea de la patronal abaratando el despido hasta el ridículo con su salvaje reforma laboral.


Hemos sufrido una de las mayores subidas de impuestos de toda la democracia, soportada fundamentalmente por las rentas del trabajo y las clases medias (pese a que durante sus años de oposición y en campaña repitieron machaconamente que harían justo lo contrario), mientras que los defraudadores han recibido como regalo una estupenda amnistía fiscal.


Se ha eliminado el Ministerio de Ciencia e Innovación, traspasándose sus competencias a una secretaría de Estado y recortando en 600 millones de euros las ayudas a la I+D+i. Ya estábamos a la cola del mundo civilizado en inversión en investigación y ahora la dejamos por los suelos cuando más falta hace, mientras deberíamos centrarnos en que otros países compren nuestros desarrollos, no en convertirnos en atrasados importadores. Está claro que la política económica de este Gobierno está basada en volver a toda costa a fórmulas insostenibles como la del ladrillazo (sirva como ejemplo la nueva Ley del Suelo Litoral, que va a sustituir a la antigua Ley de Costas para convertir en urbanizables los espacios naturales más valiosos de nuestro territorio, con la peregrina excusa de que supuestamente va a generar empleo, cuando la explosión de la burbuja inmobiliaria ya ha dejado claro que ese modelo económico es pan para hoy y hambre para mañana), en dar vía libre a los especuladores financieros y en que los españolitos nos vistamos de toreros y de sevillanas para poner copas a los turistas, todo ello en lugar de seguir apoyando sectores estratégicos y con tanto futuro como el de las energías renovables, en el que España era (o fue, a estas alturas) referente en el mundo. (Este caso es más lamentable si cabe, teniendo en cuenta que lo que se está recortando de las renovables se está destinando a la energía nuclear, algo ridículo teniendo en cuenta que la mayoría de países civilizados están haciendo justo lo contrario y que el precio de nuestra energía está subiendo sin parar en los últimos meses).


La Sanidad Pública ha involucionado a niveles del siglo XIX. El deterioro producido por los recortes, con el consiguiente retroceso en la calidad de los servicios, ya está mostrando patentes consecuencias negativas sobre la salud de las personas.


Ningún presidente del Gobierno ha destruido avances y derechos en España como lo ha hecho el Sr. Rajoy en tan solo cien días.